EL GAFE BIEN, GRACIAS.

No se si la primavera ya ha llegado al Corte Inglés pero a Badajoz desde luego que sí y ¡qué alegría de tiempo! Con lo que me gusta a mí salir a tomar algo a una terraza o a dar un paseo por ahí con las gafas de sol puestas y la chaqueta colgando del bolso.

(Sí mamá, me llevo una rebequita por si refresca). 😉

Bueno, a lo que vamos: con la primavera también llega la época reproductora de muchísimas especies, incluida la de los rabilargos, pero además nosotros solemos aprovechar las paradas técnicas entre el café matutino reglamentario y el tiempo de espera para que se llenen las jaulas en ir a bichear por ahí. Por eso decidimos ir a visitar un nido de búho real (Bubo bubo) que suele ocuparse alguno años y no está lejos de donde trabajamos; con la idea de  ver si era posible tener más suerte que con las perdiceras que siempre deciden dejarse ver en el nido cuando yo no estoy.

Después de escalar pedrera arriba hacia una zona más o menos cercana al nido intentando no dejarme los tobillos por el camino empezamos a ver indicios de que el nido estaba o había estado ocupado no hacía mucho. Así pudimos encontrar restos de huesos de animalitos varios que le había servido de merienda al señor búho y unas cuantas egagrópilas (véase restos de huesos, plumas, pelos etc. que las rapaces no son capaces de digerir y regurgitan en forma de pelotilla).

Así que nosotros todo contentos seguimos subiendo pedrera arriba buscando el nido; un nido que encontramos, como no, vacío porque el gafe lo tenemos encima día sí y día también… Hale, nuestro gozo en un pozo y vuelta al trabajo.

 

dav

dav
Eagagrópila (arriba) y huesos de presas (abajo)

 

Pero el día venía con novedades en forma de red tipo caza-mariposas para capturar a los rabilargos  dentro de las jaulas. Red de la que por cierto me he apoderado un poco porque no llego al techo de las jaulas y se me escapan todos los rabilargos por lo alto cuando los quiero coger con la mano; el metro y medio que mido da para poco, que le vamos a hacer. Tengo que decir que el invento me ha gustado y es efectivo además subirme a alguna piedra y/o la base del comedero para llegar a coger a los pobres animalitos que te miran como con cara de odio cuando les echas mano.

Por lo demás deseando ya que nuestros rabilargos empiecen a hacer los nidos y que este año la familia de garduñas que vive por allí no se coma a más del 70% de los pollos de la cría de la colonia igual que el año pasado o voy a tener poco para contaros. Bueno, y puestos a pedir que la siembra no crezca más alta que mi cabeza porque algún día me pierdo por allí en medio  y no van a ser capaces de encontrarme ni las vacas.

¡Seguiremos informando!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s